
Los cuerpos de bomberos y Policía Local, la Asociación Érguete, el CEIP de A Doblada, la Escola de Educación Infantil Vila Laura, el Consello Municipal de A Muller, la Asociación daño cerebral Alento, la Coral María Auxiliadora, Enrique García (CEO de Profand), Antonio Míguez (periodista), Antonio Durán «Morris» (actor), Xesús Alonso Montero (escritor, intelectual y expresidente de la RAG) y el propietario de Multicines Norte. A título póstumo : Iván Martínez, Marta Souto y Sergio Salnéz. Un total de 16 colectivos y personas que recibieron el 26 de marzo, el reconocimiento de Vigueses Distinguidos. A su vez, la Medalla de la Ciudad fue para la Cooperativa de Armadores y la Compañía de Seguros La Fe.

La gala comenzó con música de la película La Bella y La Bestia, de Alan Merken, interpretada por el Cuarteto de Cuerda de la Orquestra 430. A continuación, Óscar Vladimir, fiscal jefe de la provincia de Pontevedra, leyó el bando, en el que recordó como los vigueses fueron los primeros en Europa en echar a los franceses.
Tras su intervención se procedió a la entrega de premios, una placa que recogían de manos del alcalde de Vigo, Abel Caballero, con los correspondientes agradecimientos.

En versión instrumentos de cuerda, la música de la película Gladiator, dio paso al discurso de Abel Caballero. En dicho discurso, el regidor municipal resaltó que seguirá construyendo el Estadio de Balaídos a pesar de estar fuera del mundial «por razones políticas», que Vigo no va a renunciar al tren de Alta Velocidad Vigo-Madrid directo por Cerdedo ni a la nueva autopista A-52 Vigo-O Porriño en túnel, porque Vigo es Valor, es Igualdad, es Globalización y es Orgullo. Del mismo modo ensalzó eventos como Conxemar y Navalia, la mejora de la calidad de vida en la ciudad gracias al Vigo Vertical, la cultura, la nueva potabilizadora y depuradora y la educación con el programa «Vigo en Ingés» con el que miles de niños viajan al Reino Unido.

El Himno Gallego fue el encargado de cerrar una emotiva gala, en la que salió especialmente reforzada la imagen de Vigo como ciudad fuerte, que no se rinde ante las adversidades y que seguirá luchando por la «reconquista» de sus derechos.