
Abel Caballero dijo en su presentación «Aquí hacemos música celta, igual que ellos en sus canciones, y de esa empatía va a resultar un concierto excepcional». Y el alcalde acertó. El del grupo irlandés The Corrs, último concierto internacional de este verano en Castrelos y uno de los más esperados, hizo vibrar a todo el público asistente, que llenó por completo las gradas y la platea.

Jim a la guitarra, Sharon con su violín, Caroline en la batería y Andrea como vocalista y flauta irlandesa, cuatro hermanos de Dundalk, Irlanda, que en 1995 sacaban su primer álbum, después de ser teloneros de Céline Dion, y que pronto se convirtieron en uno de los grupos más populares de los años 90 y principios de los 2000.



Ya habían actuado en Galicia, en 1999 en Oleiros y en el 2004 en Santiago de Compostela, en ambas ocasiones relacionado con actos del Xacobeo. En Vigo era su primera vez y Andrea lo agradeció hablando en español, pues vive en España desde hace un tiempo, diciendo: «Un placer estar en Vigo esta noche» y a continuación en inglés «Estamos encantados de estar aqui».


El concierto fue un recorrido por su historia musical, desde «Only when I sleep», canción de su segundo álbum de estudio, con la que abrieron el concierto, pasando por «Give me a reason», «Lough Erin shore», «Not forgotten», «So young», «Runaway», «What can I do?», «Forgiven», «Don´t say you love me», «Summer Sunshine» y un largo etcétera de temas, muchos de ellos auténticos himnos para varias generaciones y que les han supuesto algunos discos de platino.




Ese flechazo con sus seguidores pudo apreciarse en la variedad de edades entre el público, desde niños hasta abuelos, y de fieles de otros países que acudieron al Auditorio de Castrelos, como de Escocia, Australia, Perú, México, Portugal o Gran Bretaña. Está claro que su pop rock con mezcla de folk y raíces celtas cala hondo entre la gente.
«Radio», «White light», «Lagan love», «Old town», «Dreams», los grandes éxitos se sucedían y encarrilaban el final del concierto. El momento álgido de la noche llegó con «Breathless», cuyo sencillo se lanzó en el año 2000 y alcanzó no sólo el número 1 en Reino Unido sino que se convirtió en un fenómeno global masivo que logró estar en el Top 40 de numerosos países.
Como canción de despedida escogieron «Toss The Feathers».


