
«Estos tres días hubo un cuarto de millón de personas en Vigo», así resumía el alcalde de la ciudad olívica, Abel Caballero, la Reconquista 2025. «Aunque todavía no ha tocado techo» , apuntaba desde el escenario de la Porta do Sol.

Y es que en un fin de semana, en el que sin duda el buen tiempo ayudó, se congregaron en Vigo cientos de miles de personas para disfrutar de las recreaciones de los episodios de la expulsión de los franceses de la Vila de Vigo, así como, de la gastronomía (choripán, tortilla, tartas, filloas o crepes -dependiendo del bando donde se tomasen- cerveza, etc) o de los puestos de venta del mercadillo.


El domingo, 30 de marzo, los vigueses y viguesas, volvieron a derrotar al ejercito francés. «Fóra os invasores!» «Que non quede ningún!», con estas y otras proclamas semejantes comenzaba en el escenario de la Porta do Sol la representación que, dirigida por María Torres y conducida por Carlos Veleiro, y a lo largo de hora y media, escenificaba las últimas horas de los franceses en la ciudad. Pues, a continuación, seguirían hasta la zona del Náutico, para ver subir a los soldados invasores en los barcos de vuelta a su país.


La Asociación Veciñal e Cultural Casco Vello de Vigo, a cuyo trabajo se debe esta deslumbrante fiesta, nombró Miliciano de Honra a Félix da Rosa Cazorla. El cual, rodilla en tierra, prometió «protexer e difundir a historia da Reconquista e a memoria dos seus protagonistas».

Gentes de Vigo, de otros municipios pontevedreses y gallegos, portugueses y cruceristas lograron un 90 % de ocupación hotelera y hostelera durante los cuatro días que duró la expulsión del ejercito napoleónico, especialmente sábado y domingo. Estos datos, sumados a los del comercio, hacen de la Reconquista una de las fechas clave en el calendario de la ciudad, «A romería urbana máis importante do mundo», en palabras del edil vigués.

